Recuerdo la primera vez que me reuní con la muerte, yo fui con mi padre, ya que el dijo que debía asistir porque era algo muy importante.
Fue en la ciudad de Marsella, muchos clanes estuvieron ahí presentes y también facciones, era un lindo lugar y una gran casa, creo que eran varias casas unidas, pertenecían a La rosa de hierro su antigua dueña Eleanor había realizado aquella reunión, en disposición de la muerte.
Nosotros llegamos alrededor de las 21:00 hrs. y ya había gente de dos facciones, 4 miembros de La jauría y los 6 miembros de El halcón blanco. También había una tribu de nómadas eran beduinos, también un antiguo clan de hijos de gaia de irlanda, a diferencia de otros nosotros solo éramos enviados no llevamos a todo nuestro clan solo algunos, el amo Howlett con su hijo James, mi padre Gael Valand, mi hermano Aaric y yo Urik, que para ese entonces no servia de mucho, también fuimos con el viejo Dusket pero el no fue como parte de nuestro clan el fue como miembro de La jauría, puesto que toda la velada la paso junto a ellos.
En la reunión solo se trataron cosas importantes para la muerte, la perdida de algunas cosas en su reino, de un clan de alquimistas que habían robado el poder de un reaper y algo de unas antiguas profecías de las cuales no conozco mucho.
Luego de que la seriedad se posara sobre el rostro de todos los presentes, que podían entender lo que ahí se hablo, comenzó un pequeño banquete y llegaron dos individuos mas; uno de ellos era un desterrado de nuestro clan Italo era su nombre y el otro era su joven aprendiz de tan solo unos 12 o 13 años , deduzco yo, se acercaron a nuestra comitiva saludo al amo de nuestro clan, osadamente como si fuera uno como él y luego al señorito James, mientras mi padre lo miraba con recelo y mi hermano por primera vez bajaba la mirada, yo quede asombrado con el reaccionar de mi padre y hermano, el joven que acompañaba a Italo no saludo, era descortés y tímido, luego procedieron a juntarse con la jauría. Al verlos próximos el viejo Dusket a ambos los estrecho en un fuerte abrazo.
En otro extremo del salón donde estaba la comitiva de la cual yo era parte un grupo de 13 individuos desaparecieron entre las sombras, yo me asombre demasiado, mi padre solo puso su mano sobre mi hombro para tranquilizarme mientras el señorito James me sonreía y a la misma vez decía no te preocupes ellos nos temen mas que tu a ellos, después de eso me sentí avergonzado y trate de calmarme. Procedí en alejarme de la comitiva y Salí hacia un bacón donde se encontraba el joven aprendiz de Italo y pude ver que era muy poderoso a su corta edad su alma me hizo temblar pero también pude apreciar que el era uno de nosotros, y que al igual que las familias superiores de nuestro clan el también tenia un lobo como bestia interna, pero yo jamás lo había visto, ya sumido en mi asombro pronuncie una pregunta y el me respondió diciéndome su nombre, dijo que se llamaba Isaac.
Yo pretendía seguir interrogándolo, parecía una persona agradable algo poco común en mi gente, pero fuimos interrumpidos por una hermosa joven, a quien yo aun encuentro hermosa, en aquel entonces era un novata en el clan de La rosa de hierro, pero en la actualidad es la líder de dicho clan, ella se acerco nos miro y quedo observando a Isaac, mientras que él, no se porque solo miro el plato que ella tenia con un dulce, que luego tomo y se llevo antes que ella pronunciara una palabra. Isaac ya había abandonado el bacón y ella apoyo el plato en la baranda mientras sus ojos se humedecían dejo caer unas lagrimas luego con la mirada clavada en sus pies se marcho y no volví a verla mas en toda la noche.
Eran las 03:00 am y vi como los miembros de La jauría se marchaban Dusket vino con nosotros pero se iba con ellos y a la vez se llevaba en un pequeño bolso unas botellas de vino, no se si habré hecho bien al decir, que ese joven era tan fuerte como el amo James y más fuerte que mi hermano o mi padre. El amo Howlett, me dijo tienes razón eres muy bueno observando y a la vez sintiendo, deberías ser uno de nuestros historiadores. Aun no tienes profesión en nuestro clan y tu padre sus secretos de herrería ya se los heredo a tu hermano, cuando regresemos comenzaras a educarte como tal, mientras tanto observa a aquel niño aun no es un hombre, ha vivido una década y ya es tan fuerte como un campeón de nuestro clan y yo a él le doy el crédito porque recién ha comenzado su entrenamiento con un digno maestro, míralo bien Urik, que ahí bajo el ala de Italo ves al heredero del trono de huesos.
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